Postura incorporada
A modo de reseña histórica encabezo este apartado con dos imágenes (figura 8) extraídas del libro "Tratado completo de obstetricia" (BUMM, segunda mitad del siglo XIX). En ellas, BUMM pretende demostrar, a través de la relación de los ejes del útero y del canal del parto, la ventaja de la postura "incorporada".
Fig. 8 
El estudio biomecánico que he realizado sobre la postura incorporada (ver Postura ideal) ha llevado consigo la creación de una Mesa de parto con un dispositivo especial de pernera y empuñadura (ver video Proyecto de mesa de parto).
Aclaración semántica: a pesar de que el dispositivo es doble (uno por lado de la mesa) le doy en el estudio un tratamiento unitario. Y, por ejemplo, digo pernera o pierna, sobreentendiéndose que debería decir, en plural, perneras o piernas….
Se trata de una postura con el tronco elevado, flexionando la región lumbar (figura 9).
 
Fig. 9
Lo primero que hay que tener en cuenta en esta postura (figura 10) es que el peso del útero y su contenido (PU), no incide (como en la postura horizontal) sobre el diafragma. Así pues, la parturienta puede realizar, sin dificultad alguna, la inspiración profunda necesaria para empujar.
 
Fig. 10
Las protagonistas son la fuerza de la pierna (FP) y del brazo (FB).